Uno de los pueblos del Aljarafe y por el momento también, de toda la provincia de Sevilla con los restos arqueológicos mas antiguos de producción de vino es el municipio de San Juan de Aznalfarache que se encuentra situado en el extremo oriental de la comarca del Aljarafe y en la margen derecha del río Guadalquivir. 

Con las obras del Metro de Sevilla a su paso por está localidad se descubrió un yacimiento arqueológico, que actualmente alberga el centro de interpretación que es un fiel testimonio de los diferentes usos que se dieron a dicho espacio durante las épocas turdetana, romana y almohade.

Los turdetanos ubicaron en esta localización un lagar para la fabricación de vinos, entre los hallazgos se observa una escalera que posiblemente permitía el acceso a la bodega de almacenamiento de vino del lagar así como una canaleta a través de la que se realizaría el trasvase del vino.

Mientras que los romanos transformaron este lugar en una plaza pública porticada con un muro perimetral, del que se han conservado restos de la muralla. Posteriormente, durante el asentamiento almohade, los árabes aprovecharon los sillares del edificio romano para construir una zona fortificada, que incluye dos torres desde las que controlaban el acceso desde la Vega de Triana hasta la antigua Osset (San Juan de Aznalfarache). Durante las investigaciones arqueológicas también se hallaron restos de un cementerio almohade junto a una de las puertas de la muralla.

Ese histórico y bello pueblo situado al borde de la cornisa aljarafeña, ocupando un altozano de 47 metros de altitud, desde el que se divisa la Vega del Guadalquivir, hace ya algún tiempo que dejo de elaborar vino, como tantos otros pueblos del Aljarafe que ante la presión del ladrillo levantaron sus viñas y olivos, cerrando sus lagares y molinos. Pero la constumbre de beber el vino blanco joven de la zona mas conocido como "Mosto" afortunadamente no se ha perdido y continuan existiendo algunos rincones interesantes que en nuestra Ruta del Mosto , hemos descubierto de la mano de un gran amigo, socio de Apoloybaco y vecino de dicha localidad: Miguel Ángel Cívico González, sevillista incondicional y gran aficionado al cante flamenco, donde hace sus pinitos a la guitarra.

Así un sábado del mes de enero de 2009 comenzamos visitando el Café Bar El Coriano, situado en Calle Manuel Madrazo, 12, un negocio familiar fundado en 1960 por José Salas González, un coriano afincado en San Juan que ha transmitido el negocio a sus hijos y nietos. Actualmente lo regenta, José Manuel Salas y es la tercera generación de taberneros que posee el local. Con muy buena fama entre sus parroquianos y referenciado sin duda alguna entre uno de los mejores sitios de tapas de todo San Juan. Sus especialidades son los guisos caseros de los cuales nunca faltan en su carta de tapas y raciones: el menudo de ternera (se consume una olla diaria) hecho con papas guisas en vez de con garbanzos, como suele ser habitual en los demás sitios visitados por Apoloybaco. Antiguamente poseía unos enormes bocoyes desde donde se vendía el mosto traído de Villanueva del Ariscal (Bodegas Góngora) o de Umbrete (Bodegas Salado). Actualmente se sigue vendiendo mosto de la misma procedencia, pero con menor intensidad.

Otro de los lugares que utiliza un topónimo en su nombre es el Bar El Lebrijano, un local que lleva siendo bar desde prácticamente la construcción de la Galería Comercial donde está ubicado, Calle Alcalde Próspero Castaño, Galería Alta. Local 5. 24-B, aproximadamente en los años setenta, aunque su actual propietario, José María Sánchez, un lebrijano afincado en San Juan de Aznalfarache, lo regenta desde 2008.

El local es moderno y está dotado de una pequeña, pero cómoda barra, y enfrente unos ocho o diez veladores elegantemente vestidos para disfrutar de una magnifica carta de tapas algo más relajado. En su carta no falta nunca el menudo de ternera casero (con papas guisadas), la carrillada ibérica, el conejo de campo en salsa, (su especialidad), la cola de toro o el lomo con tomate. También sirve unas excelentes anchoas con salmorejo, una estupenda ensaladilla o los excelentes panes de la casa.

El Mosto que es de las Bodegas f. Salado se encuentra presente durante los meses de mayor consumo desde noviembre a finales de febrero. Pero también destaca su carta de vinos, que sin ser demasiada amplia, si está bien representada las DD.OO tradicionales (Rioja y Ribera del Duero), blancos andaluces y una magnifica manzanilla originaria de la Bodega González Palacios, ubicada en Lebrija. La manzanilla fina, El Poeta. Una maravilla enológica.

Nuestra siguiente parada tuvo lugar en La Bodeguita Mera, una Taberna con solera en el barrio alto de San Juan, Calle Oviedo, 6. y que desde principios de 2009, es regentado por su actual propietario. 

La garrafa de buen mosto no falta en los meses invernales Cerveza bien tirada, barrilito de vinos, y una excelente carne mechada de caballo, su especialidad. Los sábados sirven un excelente arroz en paella.

Y para finalizar nuestra visita gastronómica a San Juan de Aznalfarache nuestros pasos se encaminaron a la que sin duda es la estrella culinaria más importante de la localidad: El Bodegón Restaurante Geroma, situado en la Calle Ramón y Cajal, 32. Este amplísimo local lleva abierto desde 1975 y antes de establecimiento de comidas y bebidas, fue tienda de ultramarinos y posteriormente carbonería y en la actualidad es sin duda uno de los establecimientos emblemáticos en la ruta del arroz sevillano, no en vano está referenciado por la Diputación Provincial de Sevilla en su ruta turístico-gastronómica del arroz en Sevilla.

Su actual propietario es Miguel Cabra Lunar, quien se encarga de que todo esté a punto para dar a sus clientes un magnifico servicio fuera y dentro de la cocina. Su aspecto responde al concepto propio de Bodegón Andaluz: enormes bocoyes que en su día sirvieron para almacenar vinos de las comarcas anexas a Sevilla (Condado de Huelva, Marco de Jerez, y Mosto del Aljarafe), espaciosos salones especialmente adaptados para celebraciones con una magnifica relación calidad-precio, y sobre todo una excelente materia prima en sus productos: carnes, pescados, chacinas y arroces. Estos últimos son su especialidad y por la que es conocido el Geroma en prácticamente toda España, Destacan el arroz caldoso con bogavante, cígalas o carabineros, el arroz con perdiz y el arroz negro o Abanda (estos por encargo). Son también excelentes sus guisos marineros. La carta de vinos es amplia y de calidad y están representados en su bodega las mejores DD.OO del país. Tampoco suele faltar en su época el mosto del Aljarafe, traído de la vecina localidad de Umbrete.

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