Es vidente que el enoturismo es una forma mas de hacer turismo, determinar cuales fueron sus inicios no es tarea fácil. El turismo en general es fundamentalmente hijo del siglo XX.

Bueno algunos pueden pensar que el primer turista fue el Homo Ergaster, ya que fue el primero en abandonar su territorio, en este caso África para conocer otras tierras, hace la friolera cantidad de 1,8 millones  años.

En fin licencias a parte; podemos decir que una de las primeras practicas enoturísticas fueron las visitas a las bodegas de forma mas o menos organizadas, tanto por los bodegueros como por los interesados en conocer estas instalaciones. Cuál fue la primera visita organizada a una bodega? es difícil de establecer.

Si es cierto que algunas de las bodegas del Marco de Jerez vienen realizando estas practicas desde finales del siglo XIX.

Muy probablemente en ello debieron influir los llamados Viajeros románticos del siglo XVIII y XIX, fueron los primeros y los mejores turistas que nunca nuestro país haya tenido.

Obras como la de George Borrow, “La Biblia de España” o la obra maestra que fue el “Manual de viajeros sobre España” de Richard Ford, insustituible para conocer la vida y las costumbres de la España del XIX, contribuyeron de forma decisiva al inicio del turismo en nuestro país.

Con el desarrollo del turismo a partir fundamentalmente de la segunda mitad del siglo XX, primero extranjero y nacional después, se irán consolidando propuestas relacionadas con el mundo de los vinos. Las visitas a bodegas y viñedos supondrán un incentivo mas para todos aquellos que recorran zonas vitivinícolas españolas.


 Así a principios de los años 80 del pasado siglo, algunas bodegas y denominaciones de origen dan un salto mas de calidad y comienzan a ofertar verdaderos paquetes enoturísticos. 

Varias bodegas reconvierten parte de sus instalaciones (antiguos pabellones de caza, bodegas antiguas, conventos anejos) en lujosos hoteles, integrándose dichos hoteles o apartamentos en el conjunto de las instalaciones de las propias bodegas y en la mayoría de los casos rodeados de los propios viñedos, ofertando así a los visitantes no solo la tradicional visita a las bodegas, sino también la posibilidad de conocer mas a fondo los procesos de elaboración y crianza de los vinos y sus características, mediante cursos de catas y otro tipo de actividades relacionadas con la vida de las bodegas y del campo. Dormir y descansar en estos hoteles nos permiten aumentar la sensibilidad de nuestros sentidos, captar con más fuerza el embrujo y los duendes que rodean al mundo del vino, son lugares placenteros y relajantes.
A estas primeras iniciativas enoturisticas corresponden hoteles como La Antigua Bodega de Cosme Palacios en Laguardia (Álava), donde las primitivas naves de la Bodega fundada por Cosme Palacio, se han rehabilitado convirtiéndola en un coqueto hotel, cuyas habitaciones tienen nombre de variedades de uvas. O el Hotel Torremilanos en Aranda del Duero (Burgos), un viejo caserío rehabilitado junto a las bodegas.
A su vez algunas denominaciones de origen comienzan a poner en valor su patrimonio histórico y museístico sobre el mundo de los vinos, los licores y los destilados. Y el amante o simplemente aficionado a la cultura del vino dispone así de centros de interpretación y museos donde ampliar sus conocimientos o simplemente disfrutar del material que se expone en los mismos.
Algunos ejemplos de estos comienzos museísticos, excepción hecha del Museo del Vino en Villafranca del Penedes, situado en un antiguo palacio medieval, que data del año 1945, el resto abrieron sus puertas fundamentalmente a partir de los años 80 y 90 del pasado siglo , como; Casa-Museo Insular de la vid y el vino de Tenerife: Casa del Vino La Baranda. Museo del Vino de Cacabelos (León), Fue inaugurado en 1995 con la idea de rescatar y conservar todo tipo de máquinas y artilugios relacionados con las labores vitivinícolas. Centro de Interpretación del Vino de la Rioja : Haro, Ubicado en el edificio de la Estación Enológica de Haro, fue inaugurado en el año 1.991. Museo del vino de Jumilla, abrió sus puertas en 1970. Museo de la vid y el vino: Bodega Redonda, en Utiel (Valencia); en 1991 se inauguró como Museo. Museo del Vino Málaga en Ojén  en el año 1997 se restauro y se convirtió en  Museo del Vino. Museo del Vino del Condado, En Bollullos Par del Condado (Huelva). Bodega - Museo Casa del Vino : Bodega San Ginés de la Jara   El Consejo regulador de la Denominación de origen de Jerez y Manzanilla de Sanlúcar gestiona este museo del vino, una antigua bodega jerezana rehabilitada, donde conocer más a fondo los "Vinos de Jerez".
Del siglo XXI, quizás uno de los museos mas representativos sea el de la Fundación Dinastía Vivanco. Museo de la Cultura del Vino.
Todo ello ayudado también por el progresivo interés que se va mostrando por parte de un mayor publico en conocer la cultura del vino, los licores y destilados. Es también cuando los vinos de nuestro país comienzan a mostrar sus cualidades y extraordinarias calidades, capaces de competir con vinos de otros países sobre todo los de nuestros vecinos, los franceses, que hasta entonces, casi siempre acaparaban el “medallero” a los mejores vinos del mundo.


 

El aumento por el interés en el conocimiento de los vinos también encuentran un extraordinario aliado en los medios de comunicación, prensa, radio y sobre todo la televisión y el cine.
Es precisamente en el último tercio del siglo XX cuando aparecen revistas especializadas, en las que se recomiendas determinados vinos y destilados, evaluando y describiendo las catas de los mismos, revistas como “Vinos de España”, “Sobremesa”, “Vinos y restaurantes” y tantas otras revistas que junto con las guías de vinos, como la “Guía Peñín “la guía Campsa”,contribuirán de forma decisiva a obtener un mayor conocimiento sobre a cultura de los vinos y destilados de nuestro país.

Detrás de muchas de estas publicaciones se encuentran lo que se ha dado en llamar los grandes Gurus del vino como Jancis Robinson, Steven Spurrier, María Isabel Mijares, José Peñin, Carlos Delgado o Robert Parker.

A través de la TV la famosa serie titulada Falcon Crest, una producción estadounidense de los años 80, donde se narraba las vicisitudes de dos familias de viticultores californianos enfrentados, fue una de las primeras difusiones dirigida a un amplio público.
Una de esas series televisivas, en este caso de producción española, del año 2010, es “Gran Reserva” donde el vino es un de sus grandes protagonistas.

Y el cine, ese denominado, séptimo arte, casi desde principios del siglo XX ha sido un auténtico amplificador del mundo de los vinos. El vino y los destilados han estado presente en el celuloide en distintos géneros cinematográficos. Hay películas aluzadas (iluminadas) por el vino, y hay vinos y destilados ascendidos a la categoría de argumento en el cine. “Esta tierra es mía” de 1943 una clara simbiosis de misterio e intriga con el vino y unos bellos planos de los viñedos californianos. “Padre Nuestro” de 1985, fabulosa interpretación de Fernando Rey. 
Películas posteriores y que además han tenido una importante repercusión en el público, como “Entre Copas” del año 2004, “Un buen año” de 2006 y “Guerra de vinos” del año 2008, sin olvidar el magnifico documental “Mondovino” del año 2004 han servido para afianzar el ayuntamiento entre el celuloide y el mundo de los vinos y como no para continuar promocionando y divulgando la cultura del vino.
Hacer un recorrido por este bello maridaje entre el séptimo arte y el vino se haría casi interminable, y sobre todo nos desviaría de nuestro tema principal, el enoturismo. Pero para aquellos que deseen profundizar en este asunto, recomendarles el libro de Bernardo Sánchez Salas “El cine del vino” editado por la Fundación Dinastía Vivanco en 2007. A través de diversas películas, Sánchez Salas relaciona vino y cine como un producto que se comenzó a comercializar en el siglo XIX, como saga que une tierra y sangre, como misterio, como aventura y romance.

Aunque no hemos de olvidar que la literatura ha sido siempre uno de los mejores y mas antiguo “medio de comunicación” de las bondades y excelencias de los vinos y destilados.  La primera referencia literaria, poética en este caso, la encontramos en las tablas de la Epopeya de Gilgamesh del año 2650 a.c.
Pero no preocuparse no vamos hacer un recorrido por la literatura y el vino, eso daría para escribir unas pocas de tesis, unos cientos de ensayos y miles de conferencias. Pero es cierto, la literatura, que es uno de los mejores vehículos para despertar nuestra imaginación ha sido sin lugar a dudas, entre otras cosas, la forma mas barata de hacer turismo.

Grandes y pequeñas obras literarias han encontrado en el vino su “leit motiv”, tanto desde el punto de vista técnico, científico, agronómico, gastronómico, descriptivo, filosófico, poético, narrativo, histórico y literario. Homero,

Herodoto, Estrabón, Apicius, Petronio, Colmuela, San Isidoro, Al-Mutamid, Cervantes, Lope de Vega, Shakespeare, Alonso de Herrera, Vicente Blasco Ibañez.

Y contemporáneos como Caballero Bonal y Francisco Vélez Nieto, son una pequeñísima muestra de este enorme ramillete, y nunca mejor dicho, de autores y escritores que nos han dado a conocer las virtudes, los misterios, el alma y el duende de los vinos y los destilados.

 


 

El turismo enológico es una auténtica y prometedora realidad. Estos primeros diez años del siglo XXI, se han constituido como la década del despegue enoturístico en nuestro país. Hemos de tener en cuenta que la actividad turística para un país como España es de vital importancia, pues representa alrededor del 10% del PIB. España se ha posicionado en cuarto lugar después de Estados Unidos, Francia y China, con un volumen de llegadas internacionales que alcanza los 55,7 millones. El gasto total realizado por estos turistas, 48.929 millones de euros, lo que ha llevado al gasto medio por persona de 932€. En lo que respecta a la demanda nacional, es decir, el turismo dentro del territorio nacional, los residentes en España realizaron 150,2 millones de viajes, durante el año 2010.
El enoturismo es una especialidad cada vez más atractiva para los españoles y para cualquier ciudadano de otros países. Los datos confirman, año tras año, su pujanza y necesidad de continúa expansión. En concreto, el turismo gastronómico moviliza a seis millones de visitantes en 2010 con una facturación en restauración de 7.400 millones de euros.
En 2010 el número de visitantes de las bodegas asociadas a las Rutas del Vino de España ascendió a 1,4 millones de visitantes, según datos del Observatorio Turístico de las Rutas del Vino en España. En cuanto al gasto medio diario de los enoturistas se cifró el pasado ejercicio en 107 euros, frente a los 98 euros de los turistas generales que recibió España. El Club de Producto Rutas del Vino de España de Acevin está apoyado por la Secretaría de Estado de Turismo y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) y cuenta actualmente con 21 rutas, de las que 16 rutas están certificadas y el resto en proceso.

A nadie se le escapa que el elemento catalizador y el mas influyente en el turismo enológico, hoy en día es Internet. Las nuevas tecnologías y en especial la generalización del uso del ordenador y esa “autopista de la información” en que se ha convertido Internet, con sus web, blogs, redes sociales y otras tantas aplicaciones, han supuesto una auténtica revolución, que se encuentra en la actualidad en sus albores y que desplegaran un enorme potencial que aún hoy en día no somos capaces de valorar y mucho menos de cuantificar.
Este mundo virtual que se ha creado el hombre es una fuente inagotable de recursos. Hoy todo está y pasa por Internet, y todo ello se ha producido en menos de una década.
Al principio de los años dos mil, pocas eran las bodegas, destilerías y establecimientos relacionados con los mismos que tuvieran su referencia o su web en internet. En buscadores como el Google en esos años introducías vocablos como vinos y aparecían algo mas de un millón de referencias, ahora haces lo mismo y aparecen mas de 90 millones de referencias, lo mismo ocurría con palabras como bodegas, destilados o enoturismo, algunas de ellas no superaban las cien mil entradas, hoy por ejemplo la palabra enoturismo encuentra en Google cerca de dos millones y medios de entradas.

Paginas generalistas que hablen de vinos y destilados también han crecido durante estos años de forma exponencial. Apoloybaco es una de esas páginas que comenzó en el año 2001 y que humildemente ha contribuido a difundir entre los internautas la cultura y la pasión por el vino de forma altruista, además ha sido la primera web en España y en el mundo que ha combinado mágicamente tres placeres divinos para ser disfrutados por los humanos: La música de Jazz, La Literatura y Los vinos.

Sin duda ha creado escuela para que durante estos últimos años distintas actividades enoturísticas hayan combinado también estas aficiones.

Son varias las bodegas que han maridado sus vinos con la literatura a modo de concursos literarios o  recitales poéticos en su interior, como la bodega Martín Berdugo con su certamen de micro relatos. Y no pocas bodegas y denominaciones de origen combinan en sus propuestas enoturísticas los vinos con recitales y festivales de jazz como la D.O. Penedès con su Vijazz. 

Y sin ir mucho mas lejos, apoloybaco ha organizado con diversos ayuntamientos de la provincia (Tomares, Gines, Salteras) eventos culturales y enoturísticos donde se han combinado, la literatura, el jazz, los vinos y la gastronomía como la I Edición de literatura jazz y vinos de la villa de Salteras en el año 2011

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