RESTAURANTE CHEZ LÉON - (BRUSELAS - BÉLGICA).

Rue des Bouchers 18, B-1000 Bruxelles – Bélgica

Tél.: 02/511.14.15

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

 

 

A pocos pasos de la Grand Place de Bruselas , Se sitúa el “Ilot Sacre” . En el corazón de este barrio está el restaurante Chez León, el templo del «moule - frite » (mejillones y patatas fritas).

Evocación de la Bélgica joviosa, Chez León es uno de los buques insignia de la cocina nacional belga. Crisol de la buena cocina de Bruselas, este restaurante ha capturado la simpatía del público. De hecho a pesar de ser mas caro que los del entorno, estos se encontraban vacíos y León con cola para entrar.

Cada día más de mil comidas se sirven en un ambiente alegre y amable. Los manteles son de papel, el servicio eficiente, la cocina en contacto directo con la sala donde se respira un ambiente de muy buen humor.

Muchas son las anécdotas que guarda este popular restaurante con más de 110 años, durante los que acogió a personalidades del ámbito político, cultural y financiero.

El libro de visitas está lleno de miles de firmas con, entre otras, las firmas de Johnny Hallyday , Jacques Brel, Eddy Merckx, Annie Cordy, el presidente de EE.UU., Jimmy Carter, Helmut Kohl, Jean -Jacques Goldman, Sacha Guitry, Catherine Deneuve, la familia real y toda la clase política belga, deportistas famosos y hoy en día buena parte de funcionarios y políticos de las instituciones europeas.

Todos vienen a disfrutar de alguna de las catorce recetas de mejillón de la casa. También hay langosta, pescado, carne, pero muchos clientes van buscando los " “Moule Spéciale ", una receta casi secreta de mejillones con patatas fritas rociados con cerveza belga. La calidad del producto, la rapidez del servicio y la sonrisa de bienvenida, son los puntos fuertes de este establecimiento.

En nuestra visita pudimos probar algunos de los platos típicos. De los mejillones pedimos unos “A la plancha” según indicaba la carta, siendo mas bien una cazuela de mejillones con langostinos y calamares con una salsa de tomates especiadas.

También tomamos unos calamares fritos con salsa tártara. Los calamares realmente no es un plato fuerte por la calidad del producto, al menos para aquellos que provenientes de un puerto de mar han podido degustar calamares excelentes. También, buscando la gastronomía típica, pedimos unas anguilas en salsa verde que salieron mejor que los calamares, estas estaban en su punto y su carne melosa.

Lo que si es aconsejable en este y en multitud de establecimientos belgas es su cerveza. Estas acompañan de forma excelente a las comidas o simplemente degustándola con buena compañía. Yo me inclino por las tostadas, hay multitud de sabores y matices.

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